Trabajamos el rostro de forma global, pero cada zona requiere una estrategia específica. Estas son algunas de las áreas
más frecuentes donde utilizamos rellenos faciales con ácido hialurónico.
Aumento de labios
Volumen, hidratación y definición
Mejora la forma y la proyección de los labios respetando sus proporciones. Buscamos labios hidratados, definidos
y armónicos con el resto del rostro, evitando volúmenes excesivos o resultados artificiales.
Rinomodelación
Mejorar el perfil sin cirugía
Permite corregir pequeñas irregularidades, suavizar la giba, levantar ligeramente la punta y rectificar el dorso.
Es una opción ideal para mejorar el perfil nasal en pacientes seleccionados, sin pasar por quirófano.
Surcos nasogenianos
Suavizar líneas profundas
Los surcos que van de la nariz a la comisura pueden dar un aspecto cansado. No solo se “rellenan”: trabajamos el
soporte del tercio medio (pómulos y estructuras de soporte) para un resultado más natural y ligero.
Pómulos y tercio medio
Estructura y efecto lifting suave
Recuperar o definir el pómulo ayuda a sostener el tercio medio, suavizar surcos y aportar un aspecto más fresco.
Buscamos pómulos discretos y elegantes, sin rasgos exagerados.
Marcación mandibular y mentón
Contorno y definición del óvalo
Trabajar ángulo mandibular y mentón permite equilibrar el perfil, definir la línea de la mandíbula y mejorar la
proporción entre tercio medio e inferior. Es una de las zonas más demandadas en pacientes jóvenes y en planes de
armonización facial completa.
Fosa temporal (sienes)
Relleno de hundimientos laterales
El vaciamiento de la fosa temporal es un signo de envejecimiento poco conocido, pero muy visible de perfil y en
tres cuartos. El tratamiento con ácido hialurónico devuelve continuidad al contorno lateral del rostro y suaviza
el aspecto esquelético.
Otras áreas
Plan adaptado a tu caso
También podemos tratar otras zonas como líneas de marioneta, código de barras (arrugas alrededor de la boca),
lóbulos de oreja o pequeños ajustes de mentón. En la valoración definimos qué áreas aportarían un cambio real
sin “sobrecargar” el rostro.